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Fase del Abuelito

 

 “Fase del Abuelito” 

De junio a septiembre  de 2013 – 3 meses

Sigamos con el mismo nivel de invención que en la Reflexión 1: “Fase del Borracho”, para asignar título a la nueva fase en la que me encuentro: “Fase del Abuelito”.

Os recuerdo que esto de las fases no tiene ningún sustento ni fundamento médico…

En esta ocasión me gustaría tratar de definir también cómo me encuentro, no sólo físicamente, sino también de coco.

Por partes. Es como si mi cuerpo y mi cabeza hubieran tomado caminos diferentes en los que los tiempos son distintos. Mi cuerpo envejece a un ritmo mucho más acelerado.

En estos momentos tengo el cuerpo como un anciano. Las piernas me aguantan, pero sin apenas equilibrio. Camino lentamente y con algún punto de apoyo. Me gusta hacerlo cogido a algún brazo amable que me acompañe o a alguna manita de mis hijos mientras me dicen: “Papi, yo te ayudo”.

Los brazos y manos los tengo con muy poca fuerza y, si bien la derecha funciona mejor, ambas tienen un aspecto bastante deteriorado. No puedo abrir botellas, ni abrochar botones, ni cortar comida, ni…, ni…, ni… Pero aún me puedo rascar, lavar los dientes (que no son postizos) y, lo más importante y que no perderé nunca, ¡puedo sentir!.

Me muevo… pues eso, ‘despaciamente’, con cautela de no caerme; todo requiere mucha atención y esfuerzo. Las escaleras son montañas que, una vez superadas, me producen una enorme satisfacción. Mi voz se va apagando como si no hubiera aire que la animara a salir. Es francamente raro, pues no tengo ninguna molestia, lo que ocurre es que al empezar a articular palabras… no se oyen. Y entonces debo contraer el abdomen para forzar la situación, pero cada vez cuesta más. La parte positiva, sobre todo para vosotros, es que selecciono mucho más lo que voy a decir, de modo que me oiréis decir menos chorradas!

En cuanto a cómo lo llevo, pues no sé qué decir. Creo que como puedo, como estoy sabiendo y como, entre todos, vamos aprendiendo de cada situación.

Cierto día pude notar que tenía por dentro un sentimiento extraño. No lograba identificarlo. Hasta que por fin pude ponerle nombre; se llamaba Añoranza. Vivía el día a día queriendo recobrar mi vida anterior: mis sueños e ilusiones, mis proyectos y trabajos. Quería cambiar las circunstancias que me rodeaban para recuperar “lo que era mío”.

Darse cuenta quiere decir: 1- Despertar a algo. 2- Tenerlo en cuenta. 3- Actuar en consecuencia con uno mismo. 4- Actuar en consecuencia con los demás. No vale quedarse sólo en el despertar. De modo que en esta fase estoy poniendo en práctica los puntos 2, 3 y 4.

Me he dado cuenta que estaba añorando algo que ya no va a volver jamás, por lo menos no igual. Esto me permite dejar de mirar atrás y empezar a mirar hacia adelante; no quiero decir al futuro, pues es incierto, sino a la manera en que puedo vivir hoy de modo que tenga el mayor sentido posible. Cómo puedo, dadas las circunstancias, desarrollar habilidades que me permitan tener el resultado de una vida plena.

Matar la esperanza de volver a ser quien era me libera emocionalmente y, como aquel abuelo que cuenta historias o se apunta a viajes, o juega a petanca o a domino o simplemente disfruta de una ramita de regaliz en la boca mientras observa su rebaño, me permite disfrutar, hoy, de todo lo que tengo y todo lo que soy.

Así que la fase es la del Abuelito, tierno, cariñoso, acogedor y lleno de vitalidad. Nada de viejo cascarrabias, eh!?

9 Responses to "Fase del Abuelito"

  • Malenali
    9 mayo, 2014 - 14:24 Reply

    Querido Jano!
    Nadie puede entender lo que estas pasando pero una de mis mejores amigas también tiene ELA desde hace casi 10 años.
    Xisca, que así se llama ya no puede ni hablar, se comunica a través del ordenador con el movimiento de los ojos.
    Es la persona más especial que conozco, de una fortaleza extraordinaria, vive encarcelada en su cuerpo pero sigue con ganas de vivir, luchando cada día por sus dos hijos, su madre y nosotros sus amigos, destila amor, comprensión y fuerza por todos los poros de su cuerpo.
    Parece que cuando la vida se tuerce y trunca de esta manera, hay algo que os hace más fuertes y os convierte en ángeles.
    Es un camino muy duro, pero al igual que a Xisca, alguien os llevara de la mano y no os abandonara jamás
    Sois ángeles y como tales vuestro mundo interior es inmensamente superior al que tenemos los demás y eso en algún momento de la eternidad se os recompensara.
    Un beso enorme de mi parte y de Xisca.
    Te queremos!

  • Julia
    26 abril, 2014 - 22:39 Reply

    Tatiana, si quieres podemos hablar referente a lo de la enfermedad del colon de tu hermano y te cuento mi experiencia. Mi email es Julia.romero@hotmail.com. Saludos

  • Anonima.
    26 abril, 2014 - 12:09 Reply

    Sinceramente me emocionas, tienes una gran fuerza dentro de ti que eso si que no se va apagando.
    Fuerza puede que te falte, peró de valentia no.
    Un petó.

  • Ariadna
    25 abril, 2014 - 15:26 Reply

    He encontrado hoy este gran mundo, y me gustaría decirte que me encanta la forma en la que te estas tomando todo esto. Yo siento miedo, solo de leer el como sientes tu cuerpo, o al ver tu vídeo… solo decirte que para mi y para mucho, como ya te habrán dicho, eres un ejemplo a seguir.

    Gracias por compartir con nosotros tus pensamientos, a mi personalmente me encanta.

  • José
    9 enero, 2014 - 10:26 Reply

    Por medio de un periódico he descubierto tu página. Me parece increíble. Puedes hacer mucho bien a multitud de personas. A mi por ejemplo. Sigue. Un abrazo muy fuerte.

  • Nuria
    30 noviembre, 2013 - 14:24 Reply

    Hola Jano…la verdad no se por donde empezar…mi abuelo fallecio hace 15 años de Ela…cuando aun casi ni se conocia…reconozco que he leido…buscado …investigado sobre esta enfermedad cuando el miedo me ha invadido…ya he decidido dejar de hacerlo por que lo unico que consigo es agobiarme…tus palabras…tu fuerza desde la distancia me hacen reaccionar y me enseñan a ver la importancia de la vida …de disfrutar cada segundo de ella..lo que dices de que añoras tu pasado…hace que me diga a mi misma….espabila…deja de lamentarte…que nunca tengas ese sentimiento…te admiro y desde aqui te mando toda mi fuerza y apoyo por que creo que es una de las enfermedades mas duras que puede haber…ojala pronto se pueda saber mas …ojala se dedicaran mas recursos a investigar….un abrazo muy fuerte

  • paloma
    28 noviembre, 2013 - 16:09 Reply

    Ejemplo d lucha…animo q seguro no acabara asi….

  • TATIANA
    28 noviembre, 2013 - 14:43 Reply

    Hola Jano, no se muy bien què decirte, la vida es muy injusta y no mereces a tu edad que te ocurra eso. Tengo un hermano de tu edad, enfermo cronico del colon, no es lo mismo, pero me acerca mas a identificarme un poco contigo o intentar ponerme mas en tu lugar. No entiendo que la vida sea tan injusta.
    Solo se me ocurre que te vuelques en tu familia, disfrutes de tus hijos, y vivas cada momento en la medida que esto te lo permita al maximo. En cuando a lo que has perdido, lo que te han quitado, al que eras antes, no lo veas como algo que has perdido, si no como algo que has tenido y puedes recordar, y ademas ese que eras antes ha hecho posible tambien que tengas a tus hijos ahora.
    Te mando todo mi apoyo. Si necesitais ayuda de algun tipo podeis escribirnos…
    Espero haber aliviado de algun modo tus sentimientos, aunque me resulta dificil hacerlo porque hay que “estar en el pescuezo”, de todos modos te puedo decir que no estas solo y que mucha gente como yo hemos leido tu web, sabemos un poco mas de esta horrible enfermedad, y deseo que tengas suerte.
    Un besazo muy fuerte.

  • Vicky Metzger
    23 julio, 2013 - 19:27 Reply

    Querido Jano

    Leo y conozco hoy por primera vez tu website y me parece estupenda y admirable, llena de valor y contenido y que es y será de gran utilidad y ayuda para mucha gente. A mi ya me ha servido, qué lección de vida!

    Qué bien te explicas y cuanta vitalidad, amor, fuerza, dignidad y voluntad emanas.

    Me encantará compartirla en mí blog y hacerla conocida por todas las vías que están a mi alcance. Y por descontado, seguirla para estar al día de como te vas sintiendo y encontrando.

    Siempre adelante Jano, estoy contigo.

    Un gran, gran abrazo. Vicky

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